Prueba de Aprilia RSW250 Ex-Toni Elías (Parte III)

En las dos anteriores partes de este artículo intentaba ponerme a mi mismo en contexto y de paso a los que no sepan que es esta moto, porque la posibilidad de probarla en un circuito no es algo que aparezca de golpe, sin más.

Tras todos esos preámbulos-que no son nada comparado con los ratos que me he pasado pensando que puede subirse a ella- es la hora. La vamos arrancar y sacarla a pista.

Decía que no le tengo miedo, pero si respeto, a algunos de los elementos que se dan en este tipo de motos.

Lo más importante para mí, no romper nada. Indudablemente son motos muy duras, preparadas para el trato más rudo y capaces de soportar un ritmo de carrera de un piloto de élite, pero también es verdad que en esa situación estaba totalmente verificadas y puestas a punto a la perfección para la pista, el piloto y las condiciones atmosféricas.

Los críticos-en algunos casos sin conocimiento real-de las motos de 2T mencionan el ogro de la “carburación” y sus palabras mágicas como chiclé, aguja, fina, gorda, grasa, “sacabujíaymira” como quien habla de algo que nunca podrán entender, desde sus motos de inyección de calle.

La puesta a punto al detalle no es patrimonio de las 2 tiempos. Lo es de cualquier mecánica de carreras, que necesita ser ajustada para el circuito, piloto y condiciones desde la presión de las ruedas, pasando por las suspensiones y como no el desarrollo, a veces en el cambio y por supuesto en la mezcla aire-gasolina ya sea por carburación o por inyección.

IMG_6962En ese apartado la RSW250 de Aprilia es el culmen de la tecnología de 2 tiempos de competición. Su puesta a punto en todos esos apartados ofrece infinitas posibilidades pero de todas ellas solo me preocupa, dado que no voy a llegar al límite de nada, su carburación.

Carburar una moto de GP es una cuestión de rutina. Más bien de documentación diría yo. Tanto las Honda como las Yamaha de Gran Premio explican en su manual de usuario que ajustes en los parámetros básicos de carburación deben hacerse. Estos ajustes sirven como punto de partida, una ayuda para poder hacer el rodaje y dar vueltas con la moto con garantías de durabilidad y buen rendimiento general. Si lo que se quiere es “apretar” de verdad hay que recurrir a métodos más sofisticados normalmente en la cabeza y los apuntes de los abundantes preparadores de estas motos. Algunos elementos como los contadores de detonaciones o las sondas de temperatura de escape ayudan en la puesta a punto “al límite” de estos motores.

Pero esto es para las motos de GP “carreras-cliente” y para marcas como Yamaha y Honda con una documentación clara y sencilla para el piloto privado.

Pero ¿no habíamos dicho que esta Aprilia RSW250 no era una moto normal? Efectivamente, no tendríamos un claro manual donde ver los ajustes básicos.

Por tanto, con la carburación, como el desarrollo, puesta a punto de suspensiones y el resto de parámetros, como estuviese la moto por parte de su dueño y sus mecánicos estaría bien.

¿La arrancamos?

A ello: el video calentando la RSW250.

Unas palabras sobre el “calentar una moto de GP”.
Sé que para el que está subido en su moto de calle-por mucho que le pongas fibras, le reprogrames la centralita y le pongas unos “Jolins” a una moto de calle no deja de ser una moto de calle, esto  de ver como durante largos minutos se acelera en parado una GP puede parecer francamente difícil de entender y más complicado de soportar.

Pero es así: las motos de carreras tienen una rutina de calentamiento del motor. No solo las 2T. Todas. Por tanto hay que sacar la moto a “la calle” para no ahumar el box y cumplir exactamente el ciclo de rpms por cada rango de temperatura en el que se encuentre el motor. No hay excepciones, no valen atajos. Los circuitos de refrigeración de una moto de carreras no permiten otra cosa, y no soportan el ralentí, por tanto hay que hacerlo.

Este es el motivo de tanto espectáculo en YouTube de motos en la puerta del box con un mecánico dando golpes de gas vigilando la temperatura y tocando aquí y allá o mirando diferentes partes del motor.

Volviendo a la Aprilia, el proceso de calentamiento pone los pelos de punta. Incluso teniendo una Honda de GP el salto frenético de la aguja de las revoluciones de una Aprilia de GP siempre impresiona. Salta como si no hubiese ninguna inercia en su motor (de hecho seguramente sea uno de los motores con menos inercias del mundo) y el tope está alto, muy alto. El sonido es violento, impresionante, y en cierta manera te hace volver a replantearte eso de “y me voy a subir, está decidido”.

Pero como todo llega, el espectáculo de ponerla a punto había finalizado. Con las ruedas calientes, el motor en su temperatura para salir a pista, unos litros de carísima gasolina de carreras con carísimo aceite dentro tengo el mono puesto, el casco y los guantes y no me creo que esa sea la moto en la que me voy a subir.

Cuando te acercas más es todavía más bonita. Cuando te sientas y ves tanto carbono alrededor, tanta solidez y calidad te preguntas que has hecho bien en la vida para merecer esto.

“Ahora, no la cales, idiota.”

Eso es lo que pensé justo en el momento en el que ya estaba agarrado a los semimanillares dando golpes de gas para mantenerla en su sitio.

Luego, otro recuerdo mental para el cambio “de carreras”. “Pisa para correr más, saca hierros para arriba para correr menos”. Una regla nemotécnica que esperaba no olvidar. Meter una marcha menos cuando estás con la moto inclinada abriendo gas cuando lo que quieres es subir una no es muy recomendable, ya meter una más a final de recta en una 2T es menos crítico, total, nunca retienen demasiado.

No tuve problemas para sacarla. Tengo una 125GP con un embrague ya jubilable. La 250 tiene el doble de par en medios y recordé todas mis lamentables salidas en carreras con la octavo de litro y pensé “Demonios, con esto si que saldría decentemente”.

Ya estaba saliendo del pitlane a pista con ella. ¿He dicho lo bonita que es?. Pues cuando se combina con el sonido y la sensación al abrir ligeramente el gas ya no es bonita, es una de las experiencias más increíbles que he tenido nunca. ¡Que moto!.

Pero hay que ver como va de verdad. De verdad a mi escaso nivel, vamos a ello.

MCL_6521Me dejé mentalmente vuelta y media, como siempre, para ver como nos llevamos. La moto tiene un tacto de freno demencial y el gas parece un interruptor de la luz. Esto es lo que te engancha del 2T. Mientras en la 4T más potente abrir el gas significa ser apercibido de caballos, que llegan casi inmediatamente y en el caso de las grandes en abundante manada, en una 2T abres gas y notas el “paaaaaaaaaaaaaa”. Empuja, tal cual. Esos dos “tiempos” de diferencia es lo que tienen, el motor siempre está entregando potencia en la dos tiempos, no pierde la mitad de las oportunidades en dar potencia.

En ese motor sin inercias, con el más exclusivo material, esa inmediatez era la más tremenda que recuerdo.

Esperaba encontrar algunos baches en la entrega en alguna marcha y algunas rpms pero seguramente tener una 125GP sin válvula de escape ayuda bastante a llevar las motos en su sitio de motor. Sí recordaba algo que todos hemos oído sobre las motos de carreras y especialmente las Aprilia: nada de aperturas parciales de gas, estas motos se abre o se cierra el gas. Fácil decirlo, no tan fácil hacerlo.

¿Qué como va la moto?

Lo hablaba con un ex-piloto de estas maravillas. Son eternas. Siempre parece que pueden correr más. Siempre parece que puedes frenar más tarde, siempre parece que puedes entrar más deprisa. Eso sí, seguramente se pueda abrir antes y con menos dudas pero esto ya es demasiado para mí.

La moto es alta de estriberas, de manera que para medir el suelo con la deslizadera tienes que inclinarla mucho. Es lógico teniendo en cuenta los ángulos de inclinación de los pilotos oficiales. Tampoco es plan de descolgarse como un mono de una moto de apenas 100 Kgs con esa inmediatez de gas, mejor ir cogiendo confianza.MCL_6517

Los frenos son alucinantes. Con cualquier GP si aprietas fuerte de verdad puedes tener serios problemas, estas motos no “agachan” si no que cuando te quieres dar cuenta la rueda trasera está en el aire. Pues esta Aprilia es peor que eso. No llegué a agarrarme al freno donde suelo hacerlo con la 125 por la lógica prudencia pero está claro que se podría. Increíble.

Apartado suspensiones: sin evaluar. Seamos sinceros, estaba de paseo. Nada que contar.

¿El motor? ¿El cambio? Total y absolutamente increíble. Acelerar hasta ver de reojo los leds ajustables a cada marcha, en ese momento acariciar el embrague, oir un suave siseo procedente del sistema en seco, empujar hacia abajo la leva del cambio-previo mantra “pisar para subir marcha”-estar seguro de no haber metido una menos y abrir gas y…paaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa volver a tener esa sensación en el estómago mientras la siguiente curva se acerca muy rápido es, como decirlo, es…

En la recta de atrás gritaba de auténtico gozo bajo el casco, eran gritos de “yujuuuuuuuuuuuuuuu” y “guaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa” conforme enganchaba marchas, me metía detrás de la cúpula, veía de reojo los leds, recordaba el cambio de carreras, cortaba, tocaba el gas, oía el “shhhhhhh” del embrague, engranaba otra, negociar el viraje, cambiarla de dirección, cortar, abrir, cambiar, entrar a la recta con el dedo en el embrague, agazapado.

Nada, nada seguramente sea como esto hablando en moto. Seguramente las sensaciones de una 500 pata negra sean más  alucinantes, pero seguramente tan alucinantes que den pánico.MCL_6559_copy

Paré porque empezaba a buscar “pelea”. Había 600 y 1000 4T en pista. Con esta 250 puedes ir a por ellos y demostrarles porqué frenan tarde y porqué son lentos en el paso por curva. Y también, en este caso, que se puede acelerar muy fuerte también. Y todo esto con menos de la mitad de cilindrada que ellos.

Pero esta moto es especial y muy cara, no es mía, no quiero caerme y menos con ella y el cambio de carreras es una bomba de relojería si te olvidas de la “chuleta” porque vas peleando con un “cacerolo” de 1.000.

No. Paremos.

Luego pensaba sobre lo vivido, y que estoy seguro que una moto2 no trasmite esta sensación de ligereza, de potencia, de solidez, de compacidad. También estoy seguro que aunque puedan ser más rápidas pasados los años sus motores de 4T derivados de calle no sorprenderán tanto a los que conocemos varias mecánicas de pista y de carreras.

Las 250GP de 2T son alucinantes. Y esta joya, la evolución al límite del concepto de prototipo del Mundial de Velocidad.

Nada, seguramente nada sea parecido a esta moto.

Y doy gracias a quienes lo han permitido que haya podido subirme y disfrutarla. Ha sido una de las experiencias más increíbles de mi vida.

Tan increíble como es una moto de 250GP de 2T pata negra. Pata negra como esta Aprilia RSW250 que hizo historia en manos de Toni Elías.

 

 

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